Orto-k en niños

Orto-K en niños: cómo funciona y por qué es clave en el control de la miopía infantil

La miopía infantil se ha convertido en uno de los grandes retos de la salud visual actual. Cada vez aparece antes, progresa más rápido y alcanza graduaciones más altas en la edad adulta. En este contexto, la ortoqueratología (Orto-K) se ha consolidado como una de las herramientas más eficaces para controlar su progresión. Se basa en el uso de lentes de contacto especiales que se llevan durante la noche y que, mientras el niño duerme, modifican suavemente la córnea para que al despertar pueda ver bien durante el día sin gafas.

Cómo funciona la orto-k en niños

La ortoqueratología en niños permite que vean bien durante el día sin gafas ni lentillas, ya que las lentes se usan únicamente por la noche mientras duermen. Esto mejora su comodidad, su autonomía y su calidad de vida, especialmente en el colegio y en actividades deportivas, además de evitar molestias asociadas al uso diario de gafas.

Lo más importante es que la Orto-K ayuda a frenar la progresión de la miopía durante la infancia, reduciendo el aumento de graduación y protegiendo la salud visual a largo plazo. Al controlar el crecimiento excesivo del ojo, disminuye el riesgo de desarrollar miopía alta y problemas oculares en la edad adulta, siempre que el tratamiento esté bien indicado y supervisado por un profesional.

Cómo ayuda la orto-k a frenar la progresión de la miopía

En la infancia, el ojo todavía está en fase de crecimiento y es en estos años cuando la miopía suele avanzar con mayor rapidez. Por eso, intervenir a tiempo es fundamental. La Orto-K actúa sobre el proceso de crecimiento ocular, ayudando a regularlo mientras el ojo aún se está desarrollando. Al influir en la forma en la que la imagen llega a la retina, contribuye a que ese crecimiento no se acelere de manera excesiva. De este modo, el tratamiento no se centra únicamente en la visión actual del niño, sino en acompañar el desarrollo del ojo y reducir el riesgo de que la miopía aumente de forma significativa en el futuro.

Orto-k y salud visual a largo plazo

Aunque la ortoqueratología ofrece grandes beneficios en el control de la miopía infantil, no es un tratamiento indicado para todos los niños. Cada caso es diferente y requiere una valoración previa completa. Aspectos como la evolución de la miopía, la salud ocular, la edad del niño y la implicación familiar son clave para decidir si la Orto-K es la mejor opción. Por eso, siempre debe plantearse como un tratamiento personalizado y supervisado por un profesional especializado.

Conclusión

La ortoqueratología se ha convertido en una herramienta clave en el abordaje de la miopía infantil porque va más allá de la corrección visual. Su valor reside en la posibilidad de actuar durante una etapa fundamental del desarrollo del ojo, ayudando a controlar la progresión de la miopía y a proteger la salud visual futura del niño. Entender la Orto-K como una estrategia preventiva, bien indicada y correctamente supervisada, permite a las familias tomar decisiones informadas y responsables sobre la visión de sus hijos, con el objetivo no solo de que vean bien hoy, sino de cuidar su visión a largo plazo.

En Busons Óptica te ayudamos a valorar si la Orto-K es la mejor opción para tu hijo. Realizamos un estudio visual completo y un seguimiento personalizado para controlar la evolución de la miopía y cuidar su salud visual a largo plazo. Si tienes dudas o quieres más información, estaremos encantados de asesorarte y acompañarte en todo el proceso.

Busons Óptica

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